Los franceses intentan ser menos bordes

A partir de ahora volcarán los camiones por favor
De todos es conocido las malas pulgas que se gastan los franceses. Pero, a pesar de la poca hospitalidad de nuestros vecinos, Francia sigue siendo el destino turístico número uno en todo el mundo y los visitantes llegan en tropel a la ‘Ciudad de la Luz’.
Francia, el país más visitado del mundo, recibió el año pasado a 76 millones de turistas, siendo los asiáticos los visitantes que aumentan en número cada año. Sólo procedentes de China, el número de turistas llega a los 50.000. Y esto a pesar de la imagen estereotipada de camareros groseros, dependientes aburridos y parisinos impacientes que hablan a los nerviosos turistas en un francés rápido e ininteligible.
Dalanda Diallo organiza viajes en un barco turístico sobre el río Sena en París y sabe que la hospitalidad francesa no tiene muy buena reputación. Según Dalanda, a veces consiguen que los turistas vuelvan a visitar el país, pero normalmente se quejan de la frialdad con la que son recibidos, y ella misma a veces les da la razón. Asegura también que esto no es lo general y que hay franceses que acogen bien al turista.
Francia siempre ha sido un imán para visitantes de todo el globo y su capital, París, es considerada como una de las ciudades más hermosas del mundo, además de los elogios que reciben los pueblos de la campiña francesa y la gran fama de su cocina.
La única pega desde hace ya mucho tiempo es que los turistas no se sienten bienvenidos cuando visitan el país. El Gobierno francés se ha hecho eco de las quejas y ha propuesto una serie de mejoras que incluyen el arreglo del aeropuerto parisino ‘Charles de Gaulle’ y la formación de profesionales del turismo. Además, anima a los habitantes a mejorar su recibimiento de los turistas extranjeros. De esta manera, intenta no caer en el ránking por detrás de Gran Bretaña e Italia como primer destino turístico.
